«Mándeme un pilas» es una solicitud de personal perfectamente comprensible que no menciona a nadie y que siempre da con la persona correcta.
Un pilas no es el más capacitado ni el de mayor cargo. Es el que resuelve. La diferencia es enorme y no aparece en ningún organigrama.
Se puede ser pilas para una cosa y no serlo para otra. Hay pilas para trámites, pilas para arreglar cosas y pilas para hablar con gente difícil, y rara vez coinciden en la misma persona.
El opuesto no tiene una palabra tan limpia. Se dice «ese man es medio lento» y se cambia de tema, que es la manera educada.
Nadie se declara pilas. Igual que con «man», es una categoría que otorgan los demás, y el que se la pone solo automáticamente deja de serlo.
