El Consejo Nacional Electoral anunció que este año prescindirá del servicio de conteo rápido, tras determinar que la información que entrega ya se encuentra disponible por otros medios.
«Ya sabemos quién gana», explicó un vocero del organismo. «Pagar varios millones para que nos lo confirmen a las ocho de la noche nos pareció un gasto difícil de justificar ante la ciudadanía.»
La institución precisó que la decisión no compromete en absoluto la transparencia del proceso, dado que los resultados se publicarán igual. Lo único que se elimina, aclaró, es la ceremonia de esperarlos.
Consultado sobre de dónde saldrá entonces el dato preliminar de la noche electoral, el CNE respondió que de la misma fuente de siempre y pidió a la prensa no insistir sobre el particular.
El ahorro se destinará a la impresión de actas, que este año vienen con los resultados ya escritos para agilizar el escrutinio.



