El Ministerio de Energía y Minas cambiará de nombre. Desde el próximo mes se llamará Ministerio de Farmear Aura.
Corrección: el Ministerio de Energía y Minas ya había cambiado de nombre. Desde agosto del año pasado, cuando el Decreto 94 lo fusionó con la cartera de Ambiente, se llama Ministerio de Ambiente y Energía. La palabra «minas» salió del letrero y las minas se quedaron adentro. Nadie lo notó, y esa es la parte del expediente que ahora se quiere aprovechar.
El nuevo cambio responde a un estudio de percepción entre menores de treinta años. «Minas» generaba rechazo inmediato. «Ambiente» generaba expectativas que la cartera no estaba en condiciones de cumplir. «Aura» no significa nada verificable, que era el requisito.
«Farmear aura es acumular presencia sin hacer nada evidente», explicó un funcionario de comunicación. «El nombre describe con precisión el trabajo del ministerio.»
Las competencias no se modifican. La cartera seguirá otorgando las licencias ambientales de los mismos proyectos mineros que la cartera promueve. Los especialistas que hace un año advirtieron sobre el conflicto de ser juez y parte fueron consultados otra vez y respondieron lo mismo.
El organigrama sí trae ajustes de lenguaje. Las concesiones pasan a llamarse drops. Las consultas previas, encuestas de la comunidad. El área de remediación ambiental conserva su nombre porque no tiene actividades que renombrar.
Desde el ministerio pidieron no leer el cambio como un abandono de la política ambiental. La cartera no deja de proteger el ambiente. Solo dejó de llamarlo así.



